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Estudiar, esa actividad que debemos realizar toda la vida y la cual nos brinda muchos resultados positivos. Estudiar puede ser una de las mejores herramientas para formarnos como mejores personas a futuro. Sin embargo nuestros hijos pueden tener un preconcepto sobre esta actividad, pues muchos la denominan como aburrida y no muestran mucho interés por la misma. Esta idea puede cambiar con la ayuda de unas herramientas dinámicas y nuevas estrategias que les permitan a nuestros hijos motivarse por los libros e interesarse por aprender sobre las materias de la escuela. Por esta razón te presentamos algunas ideas para construir una rutina de estudio para nuestros hijos.

Estudiar puede ser una actividad divertida.

Establece una rutina de estudio con tus hijos

1.    La música será tu aliada.

Los diferentes ritmos musicales pueden ser una herramienta a favor cuando queremos que nuestros hijos se motiven en sus estudios. Gracias a las estrellas de la música los más pequeños de casa pueden aprender un nuevo idioma o cultura. Escuchar música en otra lengua puede ser una oportunidad para mejorar nuestro entendimiento y aprender un nuevo vocabulario. Estudiar puede ser divertido y seguramente a todos los chicos les gusta la música, utiliza este método para brindarles un nuevo lado de la educación, más interactivo y con mayor apertura al ámbito internacional.

2.    Actividades al aire libre.

Salir del salón o de la sala de la casa puede ser una alternativa positiva para la educación de tu hijo. Brindarles un espacio donde desarrollar toda su creatividad les permitirá motivarse por los estudios y cambiarán por completo su forma de pensar con respecto a conocer nuevos temas. Existen muchas técnicas para aprender desde el parque, coloca estas estrategias en práctica y disfruta ver a los más pequeños de casa divertirse y estudiar al mismo tiempo.

3.    La organización es la clave.

Las rutinas se basan en la organización, es decir, debemos plantear horarios para cada actividad. Esto se realiza con la finalidad de optimizar el tiempo y dejar atrás las excusas que nos alejan de cumplir con las responsabilidades. En este caso los niños pueden adaptarse a una rutina que se base en cubrir sus necesidades y brindarles una perspectiva de cómo será su día o semana. Lo mejor es tomar en cuenta los tiempos reales, como padres no los queremos sobre cargar de tareas. De lo contrario, piensa muy bien el tiempo que le dedicará a los estudios, actividades particulares y a la diversión.

4.    Divertirse es parte de la rutina.

Como comentábamos en los puntos anteriores debemos hacer de la educación una experiencia divertida para llamar la atención de nuestros hijos y motivarlos a seguir aprendiendo. Cuando organices la rutina de tu hijo, déjale tiempo libre para disfrutar con sus amigos, jugar y construir nuevas experiencias. Si nuestros hijos son felices seguramente se sentirán más motivados a realizar cada una de las actividades que tienes planeadas para su día.

5.    No hay juego sin tarea.

Tener recompensas para nuestros hijos puede ser una de las motivaciones que lo animen a seguir con sus estudios y obtener cada vez mejores resultados en el colegio. Para este caso la mejor regla es “no hay juego si la tarea no está lista”, ellos deben aprender cuáles son las prioridades y los estudios sin duda son parte fundamental para su vida. En la rutina de nuestro hijo primero debe estar cumplir con las actividades del colegio y luego salir a divertirse con los amigos. Este proceso puede ser divertido, construye una tabla con todos los deberes que tu hijo debe hacer y por cada punto cumplido este recibirá más minutos de juego o su dulce favorito. Como padres debemos hacer de las tareas una actividad dinámica que los incentive y ayuden a crear sus propias rutinas, adaptadas a sus necesidades.

6.    Escucha a tu hijo.

Cuando hablamos de construir una rutina con nuestro hijo hacemos referencia a sus necesidades y gustos. Por ello te recomendamos escucharlo sobre cuáles son sus actividades favoritas y qué le gusta hacer cuando tiene tiempo libre. Esta información es vital cuando queremos conseguir buenos resultados y que ellos cumplan con todas las actividades. Únete a sus pasiones y notarás la diferencia.

7.    Cumple con los horarios.

La puntualidad no es el fuerte de los niños, ellos no tienen idea del tiempo. Sin embargo desde pequeños les podemos enseñar a respetar los horarios. En su rutina de estudio agrega unos minutos de descanso, cumple a cabalidad el tiempo y verás cómo tu pequeño se acostumbra a esta regla. Desde corta edad es importante que aprendan a respetar su tiempo y el de los demás.

La puntualidad se enseña desde casa

Para los estudios de tu hijo puedes aplicar cualquiera de estas ideas, sólo te recordamos que cada niño es diferente y como padres nos debemos adaptar. Si queremos obtener resultados positivos debemos escuchar a nuestros hijos, hacer de sus tareas un momento divertido y unirnos a sus pasiones para alcanzar su felicidad.