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Seguramente has escuchado el dicho “Eres lo que comes”, y no hay nada más cierto que esto, la alimentación es vital para el desarrollo físico y mental de nuestros hijos.
Como madres queremos que nuestros hijos estén bien alimentados, porque entendemos que su salud está ligada al buen comer, pero no siempre podemos controlar su alimentación, porque muchas trabajamos y los niños pasan la mayor parte del día en la guardería, o lo cuida algún familiar y no se detienen mucho a pensar en sus requerimientos nutricionales diarios, sigue leyendo que te daremos algunas recomendaciones para que tu hijo coma saludable, estés donde estés.

Porciones para niños
Primero debemos entender que una nutrición saludable va de la mano de todos los alimentos que tu hijo/a consume al día: Carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales; debe existir un balance entre estos grupos, cualquier  alteración se notará en el peso o en algún problema de salud en tu hijo.

Desde que nace nuestro hijo, aproximadamente hasta los 3 años controlamos minuciosamente lo que consume guiados por el pediatra quien nos da luz verde a cada alimento que queremos darle, llega un momento en que el organismo del niño ya está completamente desarrollado para comer toda clase de alimentos y tenemos completa libertad en este sentido, lamentablemente la mayoría de los alimentos que conseguimos en los anaqueles de supermercados y que vemos en publicidades por televisión no son del todo saludables.

Debemos apostar por lo natural, frutas, verduras, legumbres y vegetales siempre serán la mejor opción, pero seguramente estas diciendo ¡Justamente es lo que mi hijo rechaza!, la clave está en la variedad y en la creatividad que podamos tener al momento de preparar los alimentos.

La porción diaria de legumbres y granos, que aportarán a tu hijo fibra y proteína para el desarrollo de sus huesos y músculos debe ser de aproximadamente dos tazas del tamaño de una pelota de tenis, o pueden ser dos rebanadas de pan integral. Pon tu creatividad a volar y prepárale un sándwich con la forma su animal favorito, una deliciosa crema de elote y papas o unas enfrijoladas a las que muy pocos se pueden resistir.

En cuanto a los vegetales con una taza y media es suficiente, le darán fibra y energía suficiente para todas sus actividades,  puedes jugar con la inmensa variedad que existe en el mercado, brócoli, coliflor, calabacita, son los más comunes pero puedes combinarlos y hacer una bandeja de vegetales gratinados en salsa bechamel, una crema de calabacita es deliciosa o una tortilla de huevos y espinacas es tan exquisita y divertida que ni notarán que comen vegetales.

Generalmente a los niños les encantan las frutas, intenta ofrecerlas enteras y no en jugos para aprovechar la cantidad de vitaminas, fibra y nutrientes que poseen, dos tazas pequeñas de frutas ya cumplen con el requerimiento diario de tu hijo. Ve con él/ella al supermercado y permite que escoja las frutas que más le gustan, hazle ensaladas de frutas variadas, combínalas con yogurt líquido y cereales, de vez en cuando puedes hacerle esquimos, o licuados de frutas que seguramente van a querer repetir.

Si tu hijo puede consumir lácteos sin problema, dos tazas de leche y ocho dados de queso es más que suficiente. Le aportarán el calcio necesario para el desarrollo de sus huesos.  Recuerda que las tazas de leche puedes sustituirlas por yogurt, leche con chocolate, y queso en todas sus variedades. En caso de que sea intolerante a la lactosa, debes consultar con el médico que alternativas son recomendables.

La proteína es esencial en esta etapa del niño, la porción diaria de carnes debe ser del tamaño de la palma de tu mano. Le puedes ofrecer carne, pollo, huevos y pescado. Hay múltiples opciones de preparación, generalmente los niños prefieren una proteína más que otra, complácelo, pero es importante variar porque el exceso puede ocasionar la elevación de los niveles hormonales, colesterol y ácido úrico.

A esta edad tu hijo no necesita consumir grandes cantidades de grasa, con sólo dos cucharadas al día estará bien. Procura que sean grasas buenas, como aceite de oliva, mantequilla de maní, aceite de coco, etc.

Si consideras que la comida que le ofrecen a tu hijo cuando no estás, no cumple estas condiciones, la opción será organizarte y mandarle todas las comidas del día organizadas en tuppers, para el desayuno, almuerzo y merienda. Así estarás tranquila y te ahorrarás dolores de cabeza por una posible indigestión.

Sabemos que los niños a esta edad deliran por los dulces, chocolates, galletas dulces. En el mercado hay variedades que no contienen exageradas porciones de azúcar, no está mal que tu hijo las consuma de vez en cuando. La importancia radica en educar desde pequeños su alimentación y así crecerán saludables y con excelentes hábitos alimenticios.

Agradecemos a los profesionales colaboradores y nutricionistas del portal Baby Center, por orientarnos en cuanto a las porciones y alimentos saludables para tu hijo.

Comparte tus experiencias de alimentación con tu hijo y déjanos tus comentarios, ¡Hasta Pronto!