Categorías del directorio

Nuestro comportamiento es el libro de instrucciones que nuestros hijos van a tener para su propia vida: si tenemos hábitos saludables nuestros hijos van a tener hábitos saludables y si tenemos una relación de pareja sana y exitosa nuestros hijos también la van a tener.

Llevar una relación sana con tu pareja beneficia el trato con tus hijos

Elegir un compañero de vida que comparta nuestros proyectos, puntos de vista y que este dispuesto a formar una familia es un gran marca en lo que se espera para la vida de una persona. Es estar dispuestas a compartir nuestra vida y todo lo que hay en ella, así como tener en mente que es algo que lleva trabajo de ambas partes, un trabajo que nunca para y que solo evoluciona con el tiempo. Siempre va a existir un desacuerdo y siempre algún aspecto de la relación va a necesitar trabajo extra.

Aspectos como la comunicación y el carácter de cada una de las partes que la conforman son fundamentales para su adecuado desarrollo. Si no existe comunicación en la pareja se corre el peligro de que esta relación se termine en un determinado período de tiempo, dejando solo a dos personas que viven en una misma casa pero que ya no sienten lo mismo que en un principio.

Cuando una de las partes no puede comunicarse de forma asertiva, la pareja como unidad tiende a deteriorarse hasta el punto del rompimiento, dejando en un mal lugar emocional a ambas partes.

Siempre es recomendable que antes de conformar un hogar se conozca qué es lo que el otro quiere y qué es lo que yo quiero, y que ambos puedan coexistir juntos.

Cuando la pareja son solo esas dos personas, los conflictos y problemas tienen consecuencia en solo las dos personas involucradas en la relación, pero cuando hay niños en el panorama hay que tomar en consideración como estos los van a afectar.

Aunque creamos que nuestros hijos no presten atención a nuestra relación y que somos discretos con nuestros problemas, ellos siempre van a intuir que algo está ocurriendo cuando mamá y papá se encierran en su habitación y cuando salen se comportan de forma distante y fría.

Estabilidad Emocional.

La estabilidad emocional se logra cuando reconocemos y aceptamos lo que sentimos, sobretodo si son las emociones con las que no estamos cómodos, además de aprender la mejor forma  de expresarlas.
Cuando hago hincapié en ellas es porque no son un factor sencillo de aceptar por parte de la persona que las siente y mucho menos expresarlas a las demás personas. Es algo que nos hace sentir incómodos y eso es una razón de peso para no compartirlas con los demás.

Es algo común en la condición humana: no nos gusta pensar en lo que nos hace sentir incómodos. Y es natural que ciertas emociones ocasionen eso en nosotros y no es algo que estemos dispuestos a compartir.

Cuando no sabemos reconocer las emociones y las negamos, no las sabemos expresar por lo que puede traer consecuencias en nuestra relación. Pero así como las relaciones son producto del trabajo las emociones también lo son.

Saber expresar nuestras emociones influirá en una mejor comunicación con los demás y sobretodo con nuestra pareja, además de enseñar a nuestros hijos a manejarlas y a  tener familiaridad con sus propios sentimientos.

La estabilidad emocional no solamente mejora nuestras relaciones con los demás, y sobretodo con nuestra familia, sino que mejora nuestra salud y nuestro estado de ánimo. Además de que garantizará que nuestros hijos tengan una mayor salud emocional en el futuro.

Ejemplos de futuras relaciones.

Está comprobado que las experiencias en nuestra infancia condicionan el resto de nuestro vida. La manera en la que nos desarrollamos, las experiencias que vivimos y todo lo que nuestros padres nos enseñan tienen el potencial de brindarnos una buena calidad de vida o de hacer el desarrollo durante la adultez un poco más difícil. Así también está comprobado de que basamos nuestras relaciones de acuerdo a lo que vivimos con nuestros padres y que tan exitosa hayan sido estas.

El riesgo que corre un adulto que en su infancia observó a alguno de los padres abusar del otro ya sea de forma psicológica o física es bastante alto para que el patrón se repite. Ya sea en ser él la víctima o ser el victimario dado que esa fue su realidad y su ejemplo de normalidad.

Asimismo, un niño que sea testigo de una relación amorosa infeliz va a elegir dos caminos: o evitará las relaciones amorosas toda su vida o como el ejemplo de arriba repetirá patrones.

Una relación sana y equilibrada llevará a nuestros hijos a buscar ese mismo tipo de relación, reduciendo los riesgos de terminar siendo abusados por parte de una pareja y en situaciones con potencial peligroso para su integridad personal.  Garantizando que forme también relaciones sanas y viva una vida plena y segura.

Si bien nos puede parecer una carga pesada nosotros somos su ejemplo y como tal es nuestro deber garantizar que crezcan con las mejores referencias que puedan para así tener una vida sana y segura.

Ventajas de una relación sana