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Inspirado en el artículo de Elizabeth Weiss McGolerick del sitio Sheknows.com

Escrito por Elliot J. Balanza

La figura paterna es una de las figuras más importantes en la vida de una pequeña. Desde que es una infante, hasta que entra en la pubertad. Posteriormente el tener una figura paterna correcta puede ayudar a moldear esa puberta en una mujer fuerte, con principios morales sólidos y ser una  triunfadora.

Onda Kid escribiendo en su diario

Uno podría no darse cuenta pero la figura paterna influencia grandemente como una pequeña crea su propia autoestima, su autoconfianza, y la manera de percibir a otros hombres durante su vida entera. La manera como el padre se enfrente a la vida y sus vicisitudes  servirá como un ejemplo, aún si la visión de la chica termina siendo una muy diferente a la de su entorno familiar actual. Asegura el profesor Michael Austin, profesor Asociado de la Universidad de Kentucky y editor del sitio “Filosofía del padre para todos, la D en Daddy”. Lo que importa en la relación entre hija y padre es principalmente que este busque vivir una vida de integridad y honestidad, evitando la hipocresía y admitiendo sus errores, para que ella tenga una visión realística de cómo lidiar con el mundo. También ayuda si el padre intenta dar una visión reflexiva ante las grandes preguntas de la vida, para que ella aprenda a razonar y reflexionar ante las disyuntivas que nos presenta la vida.

Influencia del padre desde que nacen hasta pre-escolares.

Hoy en día vivimos en una cultura donde el padre se involucra en el cuidado de los bebés desde que nacen. Desde el día 1 se forja una relación ya que se le involucra al papá a poner manos a la obra, cambiando pañales, bañando al bebé, alimentándolo, arrullándolo e incluso parándose en la noche a calmar su llanto. Esto forja una relación padre-hija mucho más robusta.

De acuerdo con el Profesor Austin este tiempo de calidad que experimenta el padre con su hija es vital para los dos y el crecimiento sano de la relación padre-hija. Para esto es muy importante que el padre se haga cargo de algunas de sus necesidades físicas, y ayude a su mamá y una vez que la bebé comience a gatear, el padre debe bajar al nivel de su hija y jugar con ella en sus términos.

Padres e Hijas de la pre-pubertad a la pubertad.

Es en esos años llenos de hormonas que a veces los padres se desapegan un poco de sus hijas. La hijas se ponen de humores y son muy confrontativas con sus padres, cuando hay una pre-puberta en la casa el padre debe encontrar puntos en común e intentar seguir cultivando una relación de confianza entre ambos, eso sí dándole espacio a su hija, espacio propio y vital para ella. Esto significará que la hija tendrá la confianza para hablar con él de lo que está pasando en su vida, y cuando sea necesario, la hija se sienta agraviada y el agravio sea válido, el padre debe disculparse ya que esto demuestra respeto por la joven y fortalece la relación. No nos engañemos a esa edad es posible que haya fricciones entre los dos, pero también es posible que sobre reaccionemos y sin darnos cuenta coartemos la independencia de nuestra hija y lo olvidemos, principalmente porque para nosotros no es “gran cosa” mientras que para ella es “el mundo se me acaba” o “tú nunca me comprendes”. Esto ayuda a reparar esos pequeños malentendidos cuando aún es tiempo y sobre todo cura las heridas que de no ser atendidas siguen creándose y creciendo sin darnos cuenta.

Mientras que nuestra pre-puberta se convierte en una adolescente y una pequeña mujercita, se deben intentar de continuar con la creación de fortalecer la relación de confianza entre padre e hija. Es muy importante que se le dé mucho amor, afecto y se le incentive mientras que ella descubre poco a poco quien es y qué clase de persona quiere llegar a ser.

Es importante que se evite la tentación de alejarse durante esta difícil época de la vida de la niña, y sobre todo evitar esa parte de nosotros que tiende a juzgar a los demás y sobre todo a nuestras hijas bajo el estándar que suponemos debería ser el estándar para todas las hijas. La nuestra es única y como pronto sabremos es un ser pensante que pondrá sus propias reglas para su vida y que muchas veces no caben en nuestros estándares.

La influencia de un padre en la autoimagen de una hija.

La inclusión y participación de un padre dentro de la vida de una chica es una parte importante en la creación de la autoestima  de la misma. Se han identificado algunos rasgos comunes positivos que si bien parecerían ser de sentido común muchos padres no los observan y pueden ayudar muchísimo a evitar que la chica entre en una curva de baja autoestima. Algunos son:

•    Apoyar e incentivar verbalmente a la chica en sus proyectos.
•    Estar  activamente involucrado en sus metas.
•    Estar alerta y atento a sus sentimientos tomándose el tiempo para escucharla.
•    Tomar un interés activo en sus pasatiempos.

Aunque a veces parecería abrumador con todas las responsabilidades que tiene un padre encontrar ese tiempo para poder interactuar con sus hijas en estos puntos, es muy importante que lo haga ya que esto ayudará a disminuir la inseguridad en la chica.

¿Cómo afecta el padre en las relaciones afectivas de su hija?

La hija aprenderá de lo que ve en su vida con su padre. Es muy importante que siempre se sienta respetada y amada, esto le hará saber a la pequeña, pre-puberta o puberta que es un ser humano valioso, que merece respeto y que debe siempre valorarse a sí misma. A veces los padres se divorcian pero si esto sucede el Padre debe mantener un sentido de respeto hacia la mamá y evitar comentarios depreciatiorios contra ella. Si aún están juntos y casados el padre debe mostrar aprecio por todo lo que hace la mamá y reconocerla cuando sea posible por sus esfuerzos.

Esto le dará a la hija el sentimiento de que las mujeres no son solamente seres extras o que pueden ser prescindibles, especialmente en la sociedad machista en la que muchos de nosotros vivimos en Latino América.

Papá Onda Kids